UN SÁBADO CUALQUIERA EN CÓRDOBA

UN SÁBADO CUALQUIERA EN CÓRDOBA
UNA DE BUENOS AMIGOS

martes, 25 de octubre de 2016

Carrera Urbana Ciudad de Málaga 2016

Hola Bloggers! Después de otro largo período de inactividad, reaparezco con una entrada relacionada con el deporte de moda.  A aquellos que hayáis pensado en el fútbol, debo sacaros del error. Hablo del atletismo de fondo. Esa actividad que los domingos toma la forma de carreras populares y medias maratones, entre otras, si cabe, aún más exigentes. Esa manera de ejercitarse que, en los últimos años, está generando a las marcas de zapatillas incrementos en sus beneficios anuales insospechados.
Algunos ajenos a este "boom" nos catalogan de locos, incluso desviados. Cómo es posible que se levante a las 5 de la mañana para salir a entrenar; correr es de cobardes; todo apunta a que se está obsesionando; y un largo etcétera. Las madres (aquí hablo por experiencia propia) son las más recurrentes en los comentarios, que en su mayoría aluden a la pérdida excesiva de peso ("hijo mío, come que te estás quedando muy delgado"). Sin embargo, estos "locos de atar" persisten en su conducta. ¿Cuál es el porqué de esta "cabezonería"? Aquí radica el kit de la cuestión y el primer eje sobre el que va a girar el cuerpo de esta entrada.
Somos seres sociales, y como tales necesitamos de la aprobación y el respaldo de los demás. El volumen de ventas de zapatillas de running habla por sí sólo: el número de apasionados por este deporte supera al de aquellos que nos tildan de desequilibrados, a los números me remito. No podría ser de otra forma pues el deporte es salud. ¿O no?
El pasado domingo tuvo lugar la famosa y multitudinaria Carrera Urbana Ciudad de Málaga, coloquialmente conocida como la carrera del "Corte Inglés". Como no podía ser de otra forma, todos los clubes de atletismo representativos de la provincia se dieron cita en el Paseo del Parque, con la sola intención de disfrutar de un día saludable en compañía de amigos y compañeros.
En mi caso, este día supuso un gran cambio. Pasé del azul al rojo. Pasé del color del Club que me enseñó a amar este deporte, al Club de mi localidad de residencia, caracterizado por los mismos valores deportivos. Estos son: compañerismo, salud, motivación... entre otros muchos, no menos importantes.
El Club de Atletismo Clínicas Rincón-Vélez me ha dado una acogida de campeonato. En este mundo, los colores que se portan no suponen una barrera a la hora de forjar lazos de unión, todo lo contrario. Sin embargo, se tiende a compartir Club con aquellos con los que entrenas y compites, lo que a la larga genera un sentimiento de pertenencia (recordemos que somos seres de naturaleza social).
En concreto, el Grupo 9 - del que aporto instantánea al pie de este párrafo - me ha abierto sus puertas de par en par. Entorno humano y deportivo inmejorable, con un toque de competitividad sana que a todos nos está ayudando a crecer en dos vertientes: como personas y como atletas. Así es, habéis leído bien, he dicho como personas. Y es que el atletismo es una forma de vida.



Hecha alusión al cambio personal, retomo el tema carrera de El Corte Inglés. Como decía, el pasado domingo se dieron cita en las calles de Málaga un nutrido grupo de atletas del Club de Atletismo Clínica Rincón-Vélez (también aporto imagen). Los resultados fueron inmejorables, lo cual sólo tiene una explicación posible: entrenamiento. El trabajo da siempre sus frutos.



En este sentido, un total de 13 atletas bajaron de 40 minutos en un recorrido exigente y en el que los GPS midieron por encima de lo pactado. Un éxito rotundo.
Por último, haré una breve referencia a la Liga Interna. Como iniciativa pionera, el Club ha decidido establecer un circuito de carreras en las que los atletas puntuarán en función de su marcas (por tanto, solamente se premia la rapidez). Después de la primera prueba, parafraseando a un compañero y sin embargo, amigo, la liga interna está on fire. Próxima cita: Carrera Urbana de Vélez-Málaga (o de la Esperanza), donde me consta que los cuchillos seguirán en todo lo alto. Como aliciente añadido corremos en casa.
Eso sí, sin dejar de lado la amistad que nos une y que, en definitiva, nos empuja a seguir en la senda de la mejora.
Nos vemos en el asfalto.



viernes, 27 de mayo de 2016

La educación en perspectiva de género

Hola de nuevo bloggers!
Esta vez reaparezco con un tema más técnico, al tiempo que actual y de gran calado. Se trata de LA LACRA de la sociedad post-tecnológica (como han tenido a bien los Sociólogos bautizar el siglo XXI). Las mayúsculas no son una errata, más bien se han introducido con toda la intención del mundo. La discriminación por género es, a día de hoy, una de las problemáticas de mayor presencia en nuestro país.
Quiero resaltar que esta entrada va dirigida a todos los foros, especialistas y profanos en la materia, pues la esperanza que albergo mediante la difusión de estas líneas no es otra que, remover conciencias e informar de la realidad en la calle. Podéis respirar tranquilos y seguir leyendo...Xd.
Bien, aquell@s que me conocéis en mayor profundidad sabéis de buena tinta que es un asunto que me preocupa y con el que me estoy implicando sobremanera. Estoy completamente convencido de que entre tod@s podemos revertir esta situación y vivir en una sociedad en igualdad.
Y es que aunque parezca mentira, hemos dado unos cuantos pasos hacia atrás durante los últimos años. Las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación) o, como escuché hace unos días en una mesa de trabajo sobre violencia de género en la que tuve la oportunidad de participar activamente, las TRICs (Se incluye la Relación, con mucho acierto desde mi opinión personal), no sólo han supuesto un avance positivo para la sociedad. Los adolescentes viven encadenados a los smatphones. Que si WhatsApp, Twitter, Instagram... un sinfín de aplicaciones para comunicarnos y compartir experiencias que, además de todo lo beneficioso, están generando adicción. No habéis oído mal, adicción. Una cosa es la afición, otra bien distinta: la dependencia.
Como padres y madres, tenemos la obligación de educar a nuestr@s hij@s de la mejor manera posible. Esta responsabilidad, en esta sociedad post-tecnológica, ha subido un escalón en dificultad con respecto al siglo pasado. L@s niñ@s van un paso por delante de nosotros en el control de las nuevas tecnologías. Tanto es así que, en algunos casos, me atrevo a decir que nos cuesta seguir su ritmo. No es posible ponerle freno a todo esto, pero sí añadirle una "pizca" de mesura.
Es inadmisible que un chico con 9 años, en el día de su Primera Comunión, reciba como regalo estrella un Smartphone. Por favor, tiene 9 años, no es momento de iniciarlo en el mundo de las comunicaciones. Tampoco es de recibo que a un adolescente se le conceda la independencia para encerrarse en su dormitorio durante largas horas, con un ordenador de sobremesa y conexión a internet, sin ningún tipo de supervisión. Llegados a este punto alguno se preguntará: bueno, ¿Y todo este rollo de las nuevas tecnologías que tendrá que ver con la educación en perspectiva de género?; la respuesta es fácil, tiene que ver TODO.
Sin ir más lejos, usaré un caso real que se me dio hace poco tiempo. Una chica de 16 años comienza a salir con un chico de 19. En el punto de inicio de la relación, hacen un "pacto" en el que ambos aceptan ciertos requisitos para que el amor perdure. A destacar: acuerdan que se tendrán que pedir permiso SIEMPRE que deseen salir con algún amigo o familiar. Esto, según la chica, es algo natural y entra dentro del ámbito de la confianza. "Él me quiere y lógicamente quiere saber en todo momento donde estoy, se preocupa por mí"... Bien, la noticia de la supuesta situación de violencia de género nos llega a través de un familiar cercano a la adolescente. Indica que ha apreciado un cambio de humor enorme, además de una rebeldía inusitada que, para nada formaba parte de sus patrones de conducta. Asimismo señala que ha dejado de ir al Instituto de la noche a la mañana, cuando siempre ha sido una chica "de 10".
Lo que al parecer podría ser una fase vital (la pubertad, con el cóctel de hormonas que eso conlleva) de obligado paso, se tornó en algo mucho más grave.
Por parte del Centro Educativo se nos informa de conductas desviadas constantes. Su tutora cuenta que tiene que sacarse fotos a cada instante para enviárselas a su novio. La explicación a esto es que él no se cree que esté en el Instituto. Sin embargo, ella no lo ve como una forma de control.
Hasta este punto, estaríamos en lo que la Psicología ha bautizado como fase de acumulación de tensión. La violencia de género es un ciclo, es decir, culmina con la agresión o el maltrato psicológico para volver a la "luna de miel". "Perdóname por favor, no volverá a pasar; te vi hablando con él y no sé que me pasó, creí que te perdía; te quiero con locura y sin ti no soy nadie"; todo lo cual se acompaña de regalos y otros halagos, volviendo el agresor a doblegar la voluntad de la víctima y conseguir traérsela a su terreno. Este ciclo se basa en el dominio, situación que se consigue mediante mecanismos diversos, entre los que destacamos el control del círculo de amigos, que culminará en el aislamiento de la mujer. Ahí es cuando queda indefensa y el hombre instaura la relación de poder.
Inciso explicativo hecho, retomamos el caso de nuestra adolescente. La fase de acumulación, como era de esperar, se culmina con el establecimiento de la relación de poder y comienzan las agresiones físicas. Sus primas comienzan a verla amoratada y con marcas de mordiscos. Cuando le preguntan por el origen de las lesiones, ella se culpabiliza: "hemos discutido y bueno, me lo merecía; ayer no le avisé cuando salí del Instituto"; no olvidemos que tenían un "pacto", de lo más sano y natural (modo irónico on).
Gracias a Dios, aquellas personas que rodean a la víctima SÍ se percatan de la situación. Otras mayúsculas, en un monosílabo... Tampoco se trata de una errata, querid@s amig@s. Los familiares y amigos tenéis la llave para salvar a vuestro ser querido. Para ello sólo hay que denunciar. Nosotros hacemos el resto.
Y la historia de la joven, como no podía ser de otra manera, tuvo un final feliz. Orden de alejamiento dictada por el Juzgado y, lo que es aún mejor, ella se dio cuenta de lo que estaba viviendo y rompió la relación. Para ello fueron necesarias algunas sesiones de terapia y mucho cariño. Sí, cariño, amor, y demás acciones positivas de aquell@s que nos quieren.
El control del que venimos hablando, en esta nuestra sociedad moderna, tiene un gran aliado: los teléfonos móviles. En el ejemplo que os he relatado, todas las comunicaciones y contactos continuos (nunca pasaba más de 15 minutos sin escribirse un "whatsapp"), tenían lugar a través del teléfono. Esto nos obliga a educar en la mesura, en el uso responsable de las tecnologías, y por supuesto, en la diferencia abismal que hay entre dos conceptos: control y confianza.
La confianza es creer sin ver, sin comprobar, sin cotejar, sin cuestionar... el control, por su parte, es todo lo contrario. Eduquemos en la confianza, en el respeto y en valores (cada uno los que quiera transmitir, siempre que sean culturalmente aceptados).
Que no os engañen, la mujer y el hombre son iguales. No hay roles predefinidos. La mujer no sueña con ser princesa, no, la mujer sueña con realizarse. Y si para ello tiene que dirigir una multinacional, adelante. El hombre, por su lado, que todavía dispone de una situación privilegiada, debe fomentar el equilibrio, facilitar a su mujer sus objetivos y aplaudir cada uno de sus logros. No hay nada más bonito que compartir logros y proyectos. Gracias por vuestro tiempo y espero que entre tod@s consigamos revertir esta situación. NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO.

viernes, 20 de mayo de 2016

El Running, una forma de vida

Buenos días bloggers! Después de varios meses de inactividad vuelvo a escena... Qué difícil es encontrar un hueco libre en esta sociedad del estrés para sentarse, café en mano, a escribir unas líneas. Debo admitir que sigo fracasando en esto de la organización del tiempo, o será que más bien el devenir de los acontecimientos me está fallando a mí. Ocurre que por mucha planificación que haga siempre pasa algo inesperado que, de una forma u otra, me impide estar con vosotros. En el sentido virtual-literario, por supuesto.
Bien, examen de conciencia aparte, hoy en realidad he venido a hablaros de la moda del momento. No se trata de un peinado rocambolesco ni de una prenda de vestir, ni mucho menos. Se trata de un deporte en el que se suele competir individualmente, sin embargo, el compañerismo y el compromiso aparecen como sus insignias más destacadas. El título no lleva lugar a equívoco.
Hoy en día, el atletismo se ha convertido en una auténtica forma de vida. Y es algo muy novedoso y reciente. Las carreras populares se han multiplicado exponencialmente, la venta de zapatillas se ha disparado y nuestras calles están repletas de corredores populares entrenando. El deporte es salud, por lo que en una primera valoración, he de decir que la "fiebre del running" es algo muy positivo para la sociedad.
¿A qué se debe este cambio de tendencia? No hablo sólo a nivel adulto, no. Estas afirmaciones se hacen extensivas a la cantera. Es más, vamos a volcar toda la culpa de esta fiebre en los pequeños, para lo que a continuación daré los argumentos oportunos. Y es que hace bien poco, sólo el fútbol y algún que otro deporte de equipo estaban al frente de la lista de preferencias. Sin embargo, y por fortuna, la cultura es un ente cambiante.
En cada rincón del panorama nacional ha surgido un Club de atletismo. Primero los padres y madres apuntaron a sus vástagos. Tres tardes en semana de media, los acompañaban a las instalaciones deportivas de su localidad para que hicieran deporte en compañía de sus amig@s. Entre tanto, conversaban en las gradas con otros adultos, haciendo tiempo hasta que finalizara el entrenamiento. Pero esto no duraría mucho, porque un buen día alguien, con quien deberíamos estar eternamente agradecidos, sugeriría: ¿Y por qué no entrenamos nosotros también? En lugar de esperar sentados, podríamos hacer deporte y así mataríamos dos pájaros de un tiro. Además, parece que los críos se lo pasan en grande. Vamos a enfundarnos las mallas y la camiseta, a ver qué pasa...
Tachán! El mundo al revés. Los adultos imitando a los pequeños... Bendita imitación. Así fue como empezaron a surgir los grupos de entrenamiento de populares y veteranos. Poco a poco, zancada a zancada, los adultos superarían en pasión e implicación a los menores. Primero sería una carrera popular de 5 kilómetros; luego, se atreverían con un 10.000... Hasta en escasos 2 ó 3 años, asaltarían la distancia estrella en el atletismo de fondo: el maratón. Aquellos 42.195 metros que acabaron con la vida del mensajero Filípides, pero que a nosotros nos genera un sentimiento indescriptible con palabras. Siempre con cabeza y el entrenamiento adecuado, of course!
Y así es como surgió la actual fiebre del running. Parece simple y sencillo, sin embargo, el entrenamiento y el sacrificio son enormes. Los retos que el ser humano se plantea requieren, en mayor o menor medida y dependiendo de la exigencia, un esfuerzo. Este esfuerzo se sobrelleva mejor en compañía. Compartir los entrenamientos; disfrutar de conversaciones agradables que amenizan cada rodaje; poder tomarnos una cervecita fresquita en buena compañía, con la satisfacción del deber cumplido, son pequeños placeres que nos aporta esto del atletismo de fondo. Por supuesto, no podía olvidar las carreras nacionales e incluso internacionales. Los famosos y conocidos fines de semana de running. Calendario en mano, buscamos medias y maratones en enclaves del planeta que ansiamos visitar. De esta forma, tenemos la excusa perfecta para una escapada saludable.
Para concluir, considero necesario hacer una pequeña mención a la moderación. No debemos obsesionarnos con el entrenamiento ni exigirnos más de lo que podemos realmente dar. La lesión es la cara amarga del deporte, pongamos todo de nuestra parte para evitarla. Mis consejos, como runner aficionado, son: seguir planes de entrenamiento adaptados a nuestras posibilidades, reservar una sesión de fisioterapia con la periodicidad suficiente y, sobre todo, no olvidar que el descanso nos lleva a la asimilación de la carga. Los descansos son imprescindibles.
Por tanto, podemos afirmar sin equivocarnos que este deporte nos hace mejores personas. La amistad, el compañerismo, el apoyo; son valores que identifican a los corredores de fondo. Vivamos el día a día de la misma forma que afrontamos las carreras: con pasión.
Sigamos disfrutando de este precioso deporte con salud y en compañía de personas maravillosas. Hasta la próxima queridos bloggers! Y viva el running!






lunes, 7 de diciembre de 2015

Maratón de Málaga 2015

Hoy, 7 de diciembre de 2015 (para mí, "el día después"), toca hacer balance de lo que ha sido mi reto deportivo esta temporada.
Corría el mes de agosto cuando, previa aprobación de mi señora esposa, decidí embarcarme en esta aventura sin precedentes en mi corta carrera atlética. Con mi residencia fijada en Benajarafe, continuar mis entrenamientos de una forma habitual con mis compañeros del club Nerja en Carranque se convirtió en una empresa harto complicada. Fue así como contacté con el Club Vélez para alistarme en su GRUPO de preparación al Maratón. Luego explicaré el porqué de las mayúsculas...
A mí favor jugaban la cercanía y sobre todo, el hecho de que la inmensa mayoría de sus atletas populares fueran primerizos en este desafío. Siempre es positivo compartir una experiencia de esta entidad con gente que tampoco sabe a qué se enfrenta... Por eso de la inocencia y la alta motivación, o al menos eso se me hizo creer, xd.
Paso a paso, entreno a entreno, domingo a domingo, ladrillo a ladrillo... Fuimos construyendo, desde los cimientos, lo que a la postre sería un logro compartido. Hubo lesionados, otros (entre los que me incluyo) que luchábamos día a día por sacar un rato para entrenar, miedos e incertidumbre... Nada de eso consiguió empañar, ni durante un mísero instante, la alegría y el buen hacer del GRUPO. Cada mañana, sobre las 6 am, ya se daban los buenos días en el wassap y se proponían las diversas quedadas para afrontar lo que preveía el planning diario. Así da gusto eso de correr algo más de 42 kilómetros, o no? No había excusa posible para no cumplir con el entreno.
Por esto, junto con la compañía y la amistad forjada, doy las gracias a este GRUPO de personas que, en su tiempo libre, corren maratones. Gracias de corazón por entrar en mi vida. Espero que lo de las mayúscula haya quedado implícito en todo lo narrado...
Ahora toca hablar un poco de mi experiencia personal. En un primer momento, el objetivo para esta primera Maratón era claro: bajar de las 3:30. Con el paso del tiempo, fui acumulando kilómetros y experiencia. Las sensaciones eran óptimas y los ritmos bastante mejores de lo esperado, circunstancias que me llevaron a plantearme el rondar las 3:20. Pero el devenir diario juega también su papel, y 2 días antes de la gran cita, mi pequeño Óliver me pegó un resfriado de categoría. Se encendieron todas las alarmas y recé todo cuanto sabía para recuperarme en un tiempo récord, sin embargo, el virus venía con flojera muscular de la mano (me cachis!).
La mañana de la prueba os podréis imaginar cómo me levanté. Me asaltaban las dudas sobre mi rendimiento y las tos aún no había remitido. Toda esta preocupación se esfumó de un plumazo cuando me vi en el cajón de salida, rodeado por amigos y desconocidos que compartían los mismos sueños. Pensé: "Voy a darlo todo, seguro que me encontraré fenomenal".
Pistoletazo de salida y a correr. No dejarme llevar por la euforia inicial, ritmo controlado. Y así fue, pasé por la Media Maratón según lo planeado (1:39), acompañado de un nutrido grupo de atletas madrileños. Las sensaciones eran inmejorables, ritmo que me permitía hablar sin dificultad, aunque la flojera ya parecía llamar a la puerta.
Kilómetro 24, me encuentro a mi querida Lisa. Corro para chocarle la mano y sus gritos de ánimo me dan alas. Cómo se agradece que los tuyos se echen a la calle para empujarte. Vamos a por los 18 restantes.


Sobre el 28 entramos en el estadio de atletismo, siempre acompañado de mis chicos de "La Gavia" (todos de llamativo naranja), a punto de encarar la vuelta a la ciudad. Entre nosotros venía un señor mayor que llevaba 142 maratones a sus espaldas y no paraba de repetirnos: "La media maratón es el kilómetro 32"; la experiencia es un grado. 
Por aquel entonces la falta de fuerzas se empezaba a generalizar. Cuando el cuerpo lucha sin cuartel contra un virus, queda debilitado y no permite a uno hacer sobreesfuerzos. Menos aún una Maratón. En el 32 comienzan los calambres en el isquio por lo que he de aplicarme réflex en varias ocasiones. Hugo me adelanta y me da un antiinflatorio que sabe a gloria. Bajo mi ritmo a 5:00 - 5:20, aprieto los dientes y pienso en que a la altura del teatro romano me esperan mi mujer y niño. Esto me lleva a cubrir los kilómetros sin dificultad, no hay rastro del famoso "muro", las mieles del triunfo ya se empiezan a saborear. Me pasan Felipe y Sera, no puedo seguirlos y continúo a lo mío. Mi batalla es otra, se llama resfriado. No me cabe duda que puedo derrotarlo.
Kilómetro 40. Como era de esperar, mi preciosa Esther, con el pequeño Óliver en sus brazos, aguardan mi llegada para darme el último empujón. Con ellos María José, la mujer de Lorenzo, que también se desgañita para lanzarme en pos de mi sueño. Miro el Garmin y vuelvo a ir a 5 "pelao". De aquí hasta el final. Ay que ver lo que influye una inyección de motivación mental en el rendimiento...
Calle Larios, repleta de malagueños y malagueñas que vitorean a los gladiadores. La meta está ya ahí. Veo el arco de entrada, los gritos de ánimo me empujan. Puedo parar el crono en 3:26 por lo que hago un último esfuerzo para cruzar esa ansiada línea... Lo he conseguido, soy maratoniano.
Mientras escribo estas líneas se me están empañando los ojos. Es una sensación indescriptible, un logro al alcance de muy pocos. Gracias a tod@s los que me habéis apoyado, sobre todo a mi familia. Os he quitado tiempo para completar esta gesta. Gracias por la comprensión.
Durante 15 minutos estoy muy mareado. Las fuerzas flaquean, la visión algo borrosa. Ya no importa, la batalla la he ganado. He sabido sufrir en condiciones muy adversas y puedo saborear la victoria. De repente me veo pensando en la próxima ("Por Dios, he de estar perdiendo el juicio"). Y así, el asfalto genera dependencia y esto de hacer 42195 metros es adictivo. Soy maratoniano.
Por último, disfruto del post-carrera en un entorno inmejorable, acompañado de aquellos que me han allanado el terreno durante los meses previos. Somos maratonianos y merecemos celebrarlo. Hemos tocado el cielo. Gracias de nuevo y hasta la próxima.


domingo, 28 de junio de 2015

Una pequeña crítica constructiva

28 de junio, 13:35, en Andalucía estamos siendo testigos de una ola de calor sin precedentes en este 2015. En mi caso, que vivo a escasos 5 minutos de la costa, no tengo nada más que bajar la cuesta que separa mi casa de la arena para comprobarlo. En la playa no cabe ni un alfiler...
Vaya, que están todos allí menos mi mujer, mi hijo de 34 días y yo. Hay veces que las responsabilidades familiares te obligan a enfrentarte a las altas temperaturas de otra manera (Cerveza en mano y ligero de ropa en la privacidad del hogar, xd). Una vez puestos en situación, toca entrar de lleno en materia. Y es que hoy me gustaría hacer una pequeña crítica a la Administración Pública, en concreto al Ministerio del Interior.
La L.O. 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica el Código Penal, será el eje sobre el que gire este breve post. El legislador, a sabiendas de los notables cambios introducidos, dispuso un período de vacatio legis que se extenderá hasta el próximo día 1 de julio. Dicho así pareciera que la fecha aún queda muy lejana, sin embargo, el miércoles de la calurosa semana que empieza está, nunca mejor dicho, a la vuelta de la esquina.
Para aquellos que se declaren profanos en la materia, os diré que el Código Penal es la herramienta básica de trabajo del Policía. Como garantes de la seguridad y el orden público está en nuestra mano aplicar esta "ultima ratio" (última herramienta, ya que es la rama del Ordenamiento jurídico más lesiva) al ciudadano infractor. Por este motivo, se espera de la Dirección General una formación acorde a la importancia de la materia. Ni que decir tiene que la formación lo es todo en las empresas. Sin un buen sistema de reciclaje educativo los trabajos no saldrían adelante y se cometerían numerosos errores. El problema de todo esto radica en que una equivocación por nuestra parte puede derivar en la privación de libertad ilegítima de un ciudadano.
A día de hoy, puedo gritar a los cuatro vientos que a partir del miércoles, la inmensa mayoría de los funcionarios que componen el Cuerpo Nacional de Policía saldrán a la calle a patrullar sin una formación específica en la Reforma. Y esto es así porque desde Madrid no se ha elaborado un plan de formación y actualización en algo tan importante. Sólo nos queda rezar para que las repercusiones en nuestros "clientes" (el ciudadano de a pie) no sean excesivamente severas. 
Confío en que esto último no ocurrirá por varias razones que a continuación expongo: la primera porque algunos sindicatos han hecho una labor excelente dando cobertura a esta carencia de la Administración Central; la segunda, y merecedora de un mayor reconocimiento, recae directamente sobre el funcionario. Recordemos que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad desempeñan un Servicio Público y por ende una labor que, en la mayoría de los casos, es vocacional. Por este motivo cada uno de nosotros nos hemos preocupado de "buscarnos las habichuelas" para actualizarnos a marchas forzadas. Punto a favor de los grandes Policías que componen este humano colectivo.
En definitiva y resumiendo (noto como las gotas de sudor descienden por mi frente), extiendo esta crítica a aquellos con capacidad de tomar decisiones en el campo de la formación. La escasez temporal no es excusa en este caso; el escaso presupuesto tampoco (recordemos que la economía española ya está en crecimiento o, al menos, eso nos quieren hacer creer), por lo que desde mi humilde posición reclamo lo que es nuestro por derecho: una red formativa en condiciones. Ah! Se me olvidaba que en el tema "derechos" no estamos todavía al día... ¿chalecos individuales? Harina de otro costal. Dejamos la L.O. 4/2015, de Protección de Seguridad Ciudadana, para otro momento. Estoy pensando que con ambas tendríamos suficiente contenido para publicar un libro.
Por último, mantengo mi palabra de ser constructivo y daré unas pinceladas de mi propuesta. Descentralizar la formación por Provincias para los cursos de mayor calado. Ir a Madrid en tandas de 50 no es operativo, de hecho, lo tildaría de ineficaz. Destacando formadores provinciales podríamos dar mayor cobertura a esta faceta tan importante que es la formación.
Con esto y un bizcocho me despido por el momento. Espero haceros reflexionar y sobre todo, llamar la atención de alguien con poder decisorio, para entre todos cambiar un poco este imperfecto mundo. Un fuerte abrazo y cuidado ahí fuera.

martes, 16 de junio de 2015

Una historia con final feliz, mi propia historia (Aportación al libro de mi amigo y compañero Manuel Damián Cantero Berlanga)


Permitidme en primer lugar una breve presentación. Mi nombre es Álvaro, soy Inspector del Cuerpo Nacional de Policía desde 2010 y un amante empedernido de lo que hago. Caprichos del destino hicieron que allá por septiembre del mencionado año, conociera al que a la postre se convertiría en un gran amigo. Autor de varios manuales de gran utilidad policial, constante como él sólo, no podía fallar a su petición de hacer esta pequeña aportación a lo que vaticino será otro gran éxito editorial. Es para mí un gran honor.

Una vez roto el hielo, entraré de lleno en lo que he venido a relataros. Una historia llena de subidas y bajadas, del inglés “ups and downs”, pero que como no podía ser de otra manera, tuvo un final feliz. Para mí, abriendo mi corazón a vosotros desde este preciso instante, fue un cuento de hadas.

Corría principios de junio del año 2009 cuando un servidor finalizó sus estudios. El año anterior me había licenciado como Ingeniero Químico por la Universidad de Granada, sin embargo, no las tenía todas conmigo. Fue una carrera que no me llenó, de la que tuve oportunidad de cursar prácticas que tampoco consiguieron cubrir mis expectativas. En medio de ese pequeño bache emocional, decidí matricularme en un máster semipresencial: Prevención de Riesgos Laborales y Sistemas Integrados de Calidad y Medio Ambiente. Las normas ISO venían pisando fuerte en la industria y la búsqueda de la excelencia empresarial estaba a la orden del día. Para sorpresa mía y de mis padres (mis principales avalistas), tampoco consiguió motivarme lo suficiente. Podríamos decir que me encontraba inmerso en una crisis existencial cuando surgió la que sería la oportunidad que venía buscando. Llegó a mis oídos que existía la posibilidad de acceder al Cuerpo Nacional de Policía por la categoría de Inspector.

Tras una semana de fase decisoria, tomé la mejor decisión de mis todavía cortos días. Una oposición a un trabajo que, desde que era un adolescente, me llamaba mucho la atención y lo más importante, mis estudios superiores serían de utilidad. Una prueba de este calado requería una estrategia a la altura: primero decidí, después de cinco años de independencia espacial (no puedo decir lo mismo de la económica), volver a casa de mis padres. La bonita ciudad que me vio nacer, Córdoba, me acogió con los brazos abiertos. Segundo, como todo buen opositor que se precie, tracé un plan de estudios muy exigente. Un horario estricto (de lunes a sábado), con un mínimo de 8 horas útiles de trabajo intelectual al día y un par de horas de ejercicio físico. No olvidemos que no solo debemos preparar la mente para ser declarados aptos, el cuerpo también juega un papel fundamental.

El primer mes y medio todo fue como la seda. Y claro, no podía ser de otra forma. Iniciaba una nueva etapa en mi vida que me motivaba a rabiar, por lo que el esfuerzo que puse en liza fue, a todas luces, excesivo. He usado este calificativo porque estaría a las puertas de afrontar mi primera crisis como opositor.

Me desinflé como un globo. Primer error de principiante, la preparación es gradual y la oposición es una carrera de fondo. Yo fui el típico que esprinta el primer kilómetro de una carrera de 5 y los cuatro restantes se arrastra hasta la meta, deseando retirarse a cada instante. En estos momentos es cuando surgen las dudas: ¿Seguro que quiero ser Inspector?, ¿75 plazas en toda España para más de 2000 licenciados/diplomados?, ¿Habrá tantos “enchufados” como dicen en los foros?; aquí aprovecho para espetaros lo siguiente: los foros son un gran error. El balance es negativo, es decir, te generan más dudas que luces te aportan.

Bien, la crisis que os he introducido se prolongó durante una interminable semana. ¿Qué cómo salí de ella? En sólo dos palabras: mis padres. Ellos son los artífices de mi éxito, me recordaban a cada instante mis capacidades y que la esperanza es lo último que se pierde. “No puedes rendirte a las primeras de cambio, lucha como tú sabes”. Y así lo hice, volví a agarrar el toro por los cuernos, eso sí, plan de estudios mediante y a un ritmo bastante más pausado.

Entre tanto, superé el verano con nota. No fueron 8 horas diarias pero estuve cerca y lo mejor de todo, fueron muy productivas. Ese aprovechamiento sobresaliente lo achaco a la costa. Pasé los dos meses de verano en Torre del Mar y debo admitir que la brisa marítima me abrió la mente enormemente. Pronto estábamos en septiembre y ya sabía por dónde iban los tiros. La vida del delito, el dolo, error de tipo y prohibición, hurto y robo con fuerza en las cosas, etc; pasaron a formar parte de mi vocabulario de andar por casa. El Derecho Penal había irrumpido en mi vida y, para mi grata sorpresa, me apasionaba. Recuerdo mi primer supuesto como si fuera ayer. Esa calificación dejó su imprenta en mi diario, a partir de ese momento sólo quería calificar. Aquí hacemos una parada: cuando te conviertes en un “freak” del Derecho Penal significa que tu objetivo se acerca. Haces algo que te apasiona y eso a la postre se reflejará en los resultados.

Octubre... ¿Cómo podría olvidar ese mes? Hasta Octubre de 2009 mi andadura fue en solitario, salvo por la perenne presencia de mis cariñosos progenitores. Fue en esa fecha cuando conocí a la que hoy es mi esposa y que me ha dado la criatura más bonita de la faz de la tierra, nuestro hijo Óliver. Su comprensión, su apoyo y su intensidad jugaron un papel clave. Lo digo porque es muy difícil mantener una relación sentimental durante el período de oposiciones. De ella o de él requerimos, sobre todo, entendimiento. Resulta complicado digerir que lo primero son los libros. Una vez conseguimos esto, tendremos a nuestro lado al mejor de los aliados (esto lo cuento en primera persona).

El tiempo vuela, por lo menos para mí. Pronto era Navidad. Otra época del año en la que ser opositor no es atractiva. Celebraciones familiares, salidas con amigos y excesos alimenticios por doquier. Es en estas fechas señaladas donde se marca la diferencia. Os recomiendo empapelar vuestro dormitorio y agenda con frases motivadoras, que a diario te recuerden que sin esfuerzo no se alcanzan las metas. En mi caso también me ayudó mucho la música. Aparte de ayudarme a abstraerme, ciertas canciones me inyectaban un plus de motivación y me hacían querer devorar los apuntes.

Pronto llegó el mes de enero y con él la convocatoria. Sin comerlo ni beberlo me encontré haciendo la maleta para viajar a Vicálvaro, donde mis sueños empezarían a tomar forma. En este primer envite, me acompañaron mi padre y mi madre. Esa fría mañana de miércoles fue solventada sin mayor sobresalto. Siempre he sido un gran deportista. La única contrapartida fue la baja para los siguientes exámenes de mi madre. La pobre nos dijo en el trayecto de vuelta que era demasiada tensión para ella, que la próxima se quedaba en Córdoba para no sufrir.

Y así fue. A partir de ese instante ella se ocupó de la logística (búsqueda de alojamientos) y mi padre y yo pusimos el resto. Prueba tras prueba, eso que al principio era sólo un sueño difuso fue cogiendo forma. La meta estaba cada vez más cerca.

Después de un largo período de exámenes (el primero fue en enero y el último en mayo), inscribí mi nombre entre los 75 elegidos. No se había cumplido ni un año desde aquella crisis de identidad y ya saboreaba las mieles de la victoria. Si yo conseguí hacerlo en un año, con todas mis limitaciones, cualquiera de vosotros tiene esta empresa al alcance. Sólo hay que estirar la mano para cogerla. El tiempo de formación de Ávila lo dejo para otro momento, aunque os anticipo que fue una experiencia inolvidable.

Esta es parte de mi historia, una que tuvo un final feliz. Las dudas serán constantes y veremos barreras allá donde miremos, sin embargo, la mente humana está preparada para derribarlas. ¿Cómo? Creyendo en uno mismo y poniendo todo de nuestra parte. El esfuerzo es la clave del éxito. Soy consciente de que en mi caso todo fue un camino de rosas. Padres que me respaldaban, novia comprensiva, en definitiva, opositor dedicado en cuerpo y alma al estudio. Cualquiera puede conseguirlo con un plan adaptado a sus circunstancias, si no en un año pues en dos o en tres. No podemos exigirnos más de lo que podemos dar, como ya he comentado. Hasta aquí mi aportación a vuestros sueños. Para terminar quiero pediros que no dejéis de perseguirlos, la vida es para los soñadores que se toman las cosas en serio y se dejan la piel en lo que hacen. Como diría mi amigo Manuel Damián, paz y amor.

Álvaro BOTIAS BENEDIT              
Inspector del Cuerpo Nacional de Policía

Málaga, 2016

domingo, 8 de marzo de 2015

8 reasons why a Spaniard would marry a Briton

Hey bloggers! I think it's about time to write my first post in English. And to start off, I could not find a better topic, could I? Another thing I was willing to test is the-make-a-list way of writing. Let's see how the mixture turns out.
In September of 2014, my life changed completely. My radiant British wife walked down the aisle, in what now I'd say it was the best day of our still short existences so far. But what draws our attention today is how it all got there, the path not the outcome, the motives which made an Andalusian guy fall in love with a tea-compulsive-drinker girl. There we go:
Reason 1. - Is there a better way to master a foreign language? Not only that, here we're talking about the international tongue. What an appealing goal. In my case, she teaches English as her career so bingo!
Reason 2. - Speaking of acquiring new skills: punctuality. As you already may know, Andalusian people are quite laid back by nature. For example, when you agree to meet up at 8 o'clock with some friends, it's okeyish if you turn up at 8:15, not too bad if it's 8:30 and a bit over the top if you come by 45 minutes late (assuming that you have not given any notice, because it'd be quite normal if you did). Since I met her, I reckon I've become 200% better in getting to places on time... Great achievement!
Reason 3. - Moving on to a different point, a British girl will show you how disorganised Spain is when it comes to paperwork. Before I met her, I thought everything was just fine, then I realised I was so wrong ( when you compare it with Great Britain, obviously). Making a formal complaint could be an appropriate solution as people seem to care a lot about it, I've come to know.
Reason 4. - English sense of humour. That could go either way, as some people find sarcasm absolutely hilarious and some others hate it. It's exactly the same effect Marmite has on Britons. Thank God I quite appreciate the change.
Reaaon 5. - Talking about controversial reasons, it's time to introduce food. Spanish people always defend the Mediterranean diet as the best in the world. According to my wife we fry too much and have less choice than the British... I can't do anything but agree with her. To eat in a good quality Indian restaurant you must go to Great Britain. She's taught me how to love international food, which is a great thing.
Reason 6. - What about routine? She claims I'm a man of customs. Things you should handle with special care when you marry a Spaniard: respect their siesta timetable, have a "merienda" at an exact hour and go to church on Sundays (In fact the last one does not apply to the current century, although it does to me. Sorry...), among others. Actually, this ought to be a reason not to marry a Briton. Oops.
Reason 7. - Allow me to say tenderness. My aim was not to be cheesy with the post but a tiny bit won't hurt anyone, will it? Therefore, I admit British girls are more affectionate than Spanish ones. And there's no arguing with such statement, is that clear? Haha. Love might have made me blind.
Reason 8. - The mixture of cultures. This is the one I like best, and as the colloquial expression reads, let´s save the best for last. Getting to soak up a whole new culture, full of habits and customs, is probably one of the richest experiences you can go through in life. I'm dying to have our baby with us and travel to England once more.

Time to claim victory. Mission accomplished. First post in my second language finished. Those who are still single, and willing to find someone to share their lives with can use this post as future reference. Britons are a special kind so keep your eyes open for them. I wish you guys all the best and I promise to come back with fresh ideas and a new-and-entertaining piece of writing. See you soon.